sábado, 6 de febrero de 2010

En una bodega....

“Ya llegó la hora. Hace tiempo que soy centenario. Apenas me quedan unas cuantas hojas verdes y estoy casi seco. Mi destino, es arder en algún hogar alimentando las ascuas rojas, llegando a ser cenizas platas, que se esparcirán en algún lugar anónimo y sin nombre.

Fueron muchos años de huir del hacha del leñador, para que el carpintero hábil, me convirtiese en lanza de carro, en guía de yunta o en melena de campana. Hoy, el destino es más negro, nunca mejor dicho, quemarme en alguna mísera caseta de campo.

Miro, observo, y pienso en mis retoños nacidos a mí alrededor. Deseo que tengan más suerte, que tengan un destino que yo siempre soñé. Que puedan convertirse en noble barrica y puedan seguir viviendo dentro de una bodega, ayudando a envejecer caldos, a darles el sabor, que sólo nosotros los robles, podemos dar. Ojala que su destino esté en una bodega como esta".

















Pulsa en las imágenes para verlas a un tamaño mayor