domingo, 19 de septiembre de 2010

La playa de mi vida

La noche estaba fresca, apetecía manga larga. Era una playa como todas las demás, lo único que la diferenciaba, era el nombre por la que se le conocía.

Quería dar un paseo para relajarme y si existe un lugar para disfrutar de ese sosiego, es una playa durante la noche, bañada por un mar tranquilo, en calma con mucha quietud. Durante el día había demasiado bullicio, juegos, jóvenes patinando, gritos…

Comencé a andar cerca del agua. Los pescadores habían encendido hogueras y la imagen era muy bonita. De pronto, escuché una voz. Era una voz conocida, que me hablaba todo el tiempo y a la cual yo solo escuchaba. De pronto me di cuenta que me estaba contando la historia de mi vida. No sé el tiempo que pude estar caminando por la arena, pero casi amanecía cuando entre en el hotel.

Cuento me levanté, en la playa los trabajos de limpieza se habían iniciado, la gente comenzaba a pasear, algunos se atrevían con el baño, los puestos de vigilancia, las hamacas y los parasoles estaban todavía vacíos. Yo regresé donde los pescadores. Todavía ardían los fuegos, era el mismo sitio, y de nuevo , volví a escuchar la misma voz continuando las historias de la noche anterior… anduve un buen trecho, pero ahora, me hablaba del futuro, de cosas que no conocía, pero que no me resultaban desconocidas del todo.

Por un momento, pensé en la metáfora de que la playa es semejante a la vida, en que todo tiene un principio y un final, como las olas que mueren en ella, como los náufragos… Sentí respeto, casi me dio miedo y me marché de aquel lugar….


















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