viernes, 9 de octubre de 2015

Gestos, rostros y silencio

Los besos de mi madre los he dejado fuera de la Plaza, me acompañarán toda la tarde. Me ha llamado al verme bajar del coche, me he acercado a ella y he sentido como que no quería separarse de mi, yo tampoco de ella. En esos momentos vamos deprisa y no se perciben esos detalles. Hay que vivirlo para sentirlo. Juntos traspasamos la puerta y ya estamos dentro de la plaza. Todo parece preparado.

Después de visitar la capilla, un poco oscura para mi gusto, y estar conmigo mismo unos momentos, vuelvo a aparecer en el patio de caballos. Sigo solo, el intimismo de ese instante es necesario. Pronto se formarán grupos dialogantes, cruzando alguna confidencia o simplemente hablando sin decir nada. Todos ensimismados en nuestros propios pensamientos, asintiendo o negando con gestos a las palabras que decimos sin mucha coherencia.

Las tardes de corrida, no distingo los sitios a los que acudo, siempre es igual; Hay que ir adornándose y hacer la última comprobación. La misma forma de colocarme el capotillo y la montera; la coleta bien sujeta, la liturgia de los principios…. Esta tarde parece que me sudan un poco más las manos, no estoy especialmente nervioso y Paco no me ha dicho nada en particular de lo que va a salir por la puerta roja, estaba tranquilo, pero a mí, me sudan mucho hoy las manos.

Tiro de una punta del capote y no se viene al sitio. Hoy está de que no, no, no y no!!!, necesito ayuda. Donde esta Paco? Mi subalterno de confianza? No se separa de mí ni un metro, y ahora que lo necesito, no está. Estiro el cuello para que la chaquetilla me asiente y pienso… tranquilo, ya aparecerá, no hay prisa. Estos hilos ayer no estaban, parece que se ha descosido un poco. Ahí viene Paco ya tapado. Le voy a decir que me ayude a colocármelo, me siguen sudando las manos…. Espero que no me lo note, él llevará lo suyo, y me pregunto, como tendrá las manos?

Ya esta aquí, había ido a pedir un cigarrillo, está tranquilo, en un segundo me estará ajustando el capote de paseo, y todo listo…. Siempre es igual, los nervios siempre aparecen, es lo normal, como que nos suden las manos…. Es normal.

Abrazo y permito que me abracen, me toquen y me acaricien, incluso que me den algún consejo. Es una forma de sentirme arropado de protegerme. Saber que estoy al frente pero teniendo mucha gente detrás. Apenas conozco a nadie, pero hacen que sienta que harían cualquier cosa por obtener un detalle de mi parte, seguro que lo tendrán esta tarde, yo estoy dispuesto a dárselo.

Javier acaba de venir. Ya estamos todos, los compañeros han aparecido. Nunca llegas a ser amigo de otro torero. Siempre hay una competencia de egos muy fuerte. No sé decir si es bueno o malo, pero estoy seguro de que es así, luego nos llamamos compañeros, amigos… pero lo que pienso es lo que digo. Sigo concentrado.

Me fijo en las caras, las estudio. Rostros fuertes, rígidos, serio alguno, casi todos. No se si llamarlos así. Desde luego no son relajados, tampoco demuestran el miedo que la situación pudiera requerir, te vas a enfrentar a la vida de un toro bravo, que se va a defender. Es lo que hay cada tarde, y lo que nos mantiene en nuestro sitio.


El tiempo pasa deprisa, los corrillos agrupados cada vez son menos numerosos, cada uno nos refugiamos en nosotros mismos, en el que más confiamos. Las conversaciones se van dando por terminadas, se dejan pendientes para otra ocasión, muy poquitas palabras quedan por decir. El silencio lo invade todo La espera ha terminado, la segunda parte va a comenzar, se oyen los clarines anunciadores….

  • Calahorra (La Rioja). Centro Fundación Caja Rioja-Bankia. 24/9 al 8/10 de 2015
  • Lodosa (Navarra). Casa de Cultura. 25/1 al 5/2 de 2016
  • Pamplona (Navarra). Hotel Tres Reyes. 3/7 al 16/7 de 2016





















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