Noah

Llegó prácticamente sin esperarla, y ya nos ha ganado a todos de la casa. Un poco reacios al principio, por el recuerdo de la pérdida de Perla. Distintas, muy diferentes, opuestas. Pero no es el momento de comparar, no quiero perder el recuerdo del cariño perdido.

Juguetona, eléctrica , es como un rayo rojo en sus movimientos. Nada deja en paz, todo lo toca y lo mueve de su sitio, juega a esconder con las pertenencias de Pau, Que se enfada y le riñe, pero siempre acabando con un beso, y diciendo que ya han echo las paces, y que vuelven a ser amigas.

Duerme cuando nosotros estamos despiertos, y está despierta cuando nosotros estamos dormidos. Se levanta muy temprano, y busca el calor junto a cualquiera de nosotros, una noche en cada sitio. Se hace notar y busca las caricias para saberse cerca, protegida, con sentimiento humano. Cuanto la he hechado de menos, dice Sara al volver a casa.













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