Préjano.

Camino de la cascada de San Tuste te das cuenta de la naturaleza del pueblo. Antiguo poblado minero, minas de carbón en las laderas de Peñalmonte, ahora casetas de carga abandonadas, los montones de desechos de mineral amontonados en las bocas de las minas. Esta será la tarea para el proximo dia, es otra ruta que nos toca a desmano de la salida de hoy.

Al comienzo de la vía verde, antigua via estrecha de ferrocarril que enlazaba con la linea Calahorra-Arnedillo, en funcionamiento hasta mediados de los años 60, se encuentra la cascada de San Tuste, dos cascadas, no muy altas, pero que embellecen el paisaje agreste de la zona,  seca, alta, desnuda, muy poco arbolada, llena de matojos, y de flores poco agradables.

Al volver al pueblo, cruzamos por el antiguo túnel de la via, a dar vistas al valle del Cidacos, lo mas bello de Préjano, al frente toda la vega, se divisan muchos pueblos vecinos, y a la derecha lo que los habitantes llaman el castillo, pero que es solo una torre de vigilancia o defensa, eso si, majestuosa y en fase de restauración.

El paseo por el pueblo tiene que ser despacio, pausado, las cuestas no invitan a la velocidad ni a la rapidez en el caminar. Visita a la iglesia de San Jorge, en lo alto, y bajada hasta el lavadero rehabilitado, lleno de texturas, y el  trujal, auténtico santuario de Préjano, que cada año celebra una fiesta con la cosecha de la oliva.
















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