Zaragoza

Zaragoza, una ciudad ideal para pasear, se puede convertir en la ciudad mas inhóspita cuando las inclemencias del tiempo se ponen en contra. El frío, el calor, y sobre todo el viento son los mayores enemigos de los paseos o como yo llamo callejear por una ciudad. Esa mañana estaba fría, era diciembre, normal, pero no hacía viento, se puede asomar la cabeza por las calles peatonales del centro, el grupo es compacto, no tenemos que esperar demasiado y los horarios se cumplen con relativa facilidad. La visita a las exposiciones son dinámicas, incluso rápidas, pero hay muchas cosas que ver, y hay que dar gusto a todo.

Saco la cámara y la intención es tirar a los anónimos peatones, a la cotidianidad, a escenas que siempre pasan desapercibidas, como siempre me voy con los sentimientos de no haber logrado lo que queria, cada vez es mas habitual esta sensacion.

Los amigos de la Real Sociedad de Fotografia de Zaragoza, cada año se superan en el trato que nos dispensan, el año que viene no me lo pierdo, aqui estare y con mejores sensaciones.












Pulsa en las imágenes para verlas a un tamaño mayor