CallejeARTE. Azagra 2016


Al llegar al pequeño pueblo, anocheciendo, a lo lejos se escuchaba algarabía de música callejera. Las calles de las afueras estaban más bien desiertas, no me encontré más que a un par de grupos de chicos y chicas que más bien parecía que huían hacia lugares menos poblados, con menos gente para sus infantiles juegos de mayores.

Las estrechas aceras me acercaron a la calles centrales de la fiesta, al menos eso anunciaba las canciones con ritmos pegadizos que ahora llegaban a mis oídos más nítidas. LLegue al final de la calle, los espectadores se apretaban al lado contrario, asomándose al improvisado escenario que un grupo de muchachos azarosamente vestidos, canturreaban las melodías que llegaban a mi calurosamente. Ninguna traba a lo que en ellas decían, sin cuidar, y sin ningún pudor hablaban de los temas mas variopintos, mezclandolos entre ellos, a veces, por el acento era complicado su entendimiento. Pisaban el rótulo que mostraba su nombre: "Sabor a Calle", sin duda un acierto en la elección del slogan-nombre del grupo. Me entretuve, me entretuvieron un buen rato, hasta que una vez terminada su actuación, los espectadores, sin abandonar su lugar, dieron media vuelta y esperaron el siguiente entretenimiento.

Siguiendo la calle hacia abajo, luego a la derecha, de frente me encontré a la chica que baila, ese era su titulo: "Laquebaila", todo junto sin espacios, como su espectaculo. Corto pero muy intenso. Los movimientos dulces, y a la vez arriesgados. Los brillos de las cintas que sujetaban su enjuto cuerpo ponían colorido a los movimientos circenses en que se convertían los pasos de baile que intentaba y conseguía "Laquebaila". La música apenas se percibía, pero la protagonista trataba de bailar a su ritmo, la piruetas más arriesgadas no tienen fondo musical, el silencio se escuchaba, y se manchaba con el sonido de fondo de otra actuación. Con la dulzura de sus movimientos, sin darme cuenta había llegado al final, el silencio se rompió con los aplausos merecidos.

El tiempo de que uno dispone no puede abarcar todo lo que sucede a su alrededor.
























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