viernes, 10 de febrero de 2017

Noah, un año más.

Ha pasado un año.... y sigo haciendo las mismas fotos. A mi me llenan, pero ... sigo disfrutando de mi cámara y de mi 50 mm.  Sin ninguna prisa se fue completando la serie, aprovechando la luz natural de la ventana que da una gran realidad a la escena. 
Sin molestar a la gatita, como creo que se deben hacer las fotos no pactadas, a su aire y aprovechando cuando se desperezaba, a la salida de la siesta de la tarde. Apenas se apercibe de mi presencia escapa al disparo de la cámara, es doméstica pero para nada colaboradora en mi trabajo.
Algo repetitivas algunas imagenes, un poco invariable la postura pero ya he dicho que no buscaba la colaboración del animal, sino aprovechar la luz, que me estaba regalando la tarde.













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