Biografía Fotografica


Juan Carlos Marín Ibáñez es mi nombre y nací en un pueblecito de la Rioja Baja. Muro de Aguas se llama, por lo tanto mureño soy y amo a ese pueblo con toda mi alma. Toda mi vida ha trascurrido en Calahorra.

Todo lo que estudié fue sin salir de Calahorra. De pequeño, en el antiguo colegio de Agustinos, luego pase a realizar F.P. en la rama de administrativo.

Desde niño siempre he tenido inquietudes referentes con la fotografía, con la creatividad de la misma. Mi hermano, me introdujo en la analógica, en el revelado en el cuarto oscuro y todos esos mitos que nos gusta explicar y que ahora se ven tan lejanos.

Tuve  un parón. Los primeros años de la aparición del sistema digital, pasaron para mí de largo. Cuando volví a coger la cámara,  me di cuenta de que no sabía nada, que todo había quedado en el cajón del pasado. Todo era nuevo para mí, era necesario ponerme al día para  que despertara el amor por la fotografía que había dentro.

En los cursos promovidos por el ayuntamiento de Calahorra, en la casa del Deán, volví a sentir lo que significaba para mí la fotografía. Al mismo tiempo conocí a los que hoy considero mis amigos de afición y aprendí de cada uno de ellos, mucho más de lo que esperaba. Quiero agradecérselo a  todos, no voy a mencionar nombres por no dejarme alguno y tener que arrepentirme después.

Estos cursos y seminarios me abrieron los ojos de lo que yo quería hacer en la fotografía. Comenzaron los primero retos, los desafíos, los encargos de trabajos no esperados.

Llegaron las primeras exposiciones colectivas con otros miembros de Asfocal, una asociación nueva en Calahorra dedicada a la fotografía y a la que me había apuntado por la necesidad de seguir aprendiendo y compartiendo ideas.

Apoyado por la Asociación y por los muchos amigos que la fotografía me ha aportado, surgió la primera exposición en solitario, "Tus manos tienen vida" realizada durante el mes de mayo de 2010 en el desaparecido Espacio Abierto de Calahorra. Una muestra de sentimientos interiores expresados a través de las manos. Fue un éxito personal que todavía me acompaña.

En 2011 la  segunda. Esta, en el Centro Cultural Caja Rioja de Calahorra. El tema una visión personal del casco Antiguo de Calahorra. Fotografías nocturnas con fuerza y un color especial. El titulo de la serie es "Rinconcitos". A la gente, a los visitantes, les gusta ver cosas que conocen, que tienen cerca.

Entre exposición y exposición he colaborado con Asfocal en otras colectivas con diversos motivos, casi siempre, reflejando vivencias de las fiestas de Calahorra. El numero no es importante pero han sido varias, y todas ellas con bastante afluencia de visitates.

En 2012, "Tus manos tienen vida" viajó a la población de Azagra, gracias a unos nuevos amigos dentro de la fotografía, Asfaz asociación de fotografía de esta villa. En la sala de Cultura colgaron las imágenes durante el mes de abril. Me contaron que fue un éxito, y que gusto mucho.

"Rinconcitos" salió de las cajas de nuevo, durante el mayo cultural que  organizan los amigos de la Asociación del Casco Antiguo de Calahorra. Decoraron su Sede, durante el mes de Mayo de 2013. Volvió a estar cerca de la gente. Y como me comentaron socios y directivos de la asociación, era el lugar adecuado para volver a emocionar a los visitantes que tuvieron a bien visitarla porque las imágenes expuestas eran de sitios y lugares de esos barrios.

En mayo-junio de 2013, nuevamente en la sala Caja Rioja de Calahorra y después de 18 meses de trabajo, vio la luz la serie "En mi tierra", la más ambiciosa. Un recorrido por alguno de los pueblos del valle del Cidacos y del Alhama-Linares. Una exposición con fuerza, con gusto a nostalgia. Acompañando,  unos pies de foto, que fueron tan duros de elaborar como incluso las propias ideas de la exposición.

Otro en. Septiembre de 2015. La sala paso a llamarse Fundación CajaRioja-Bankia en Calahorra. En la misma se colgó el mayor reto que hasta hoy me he propuesto: "Gestos, rostros y silencio". Una exposición de 20 imágenes de ambiente taurino, reflejando el instante antes del eje central de la fiesta. Los gestos, los rostros y los silencios de este mundo en el mismo instante de producirse que te llenan de detalles. Gran aceptación por parte de la asistencia pese a la diversidad de opiniones que conlleva en este momento el motivo de la muestra.

"Gestos, rostros y silencio", ha viajado durante 2016, a Lodosa, Casa de Cultura, durante dos semanas de febrero. Y durante los Sanfermines, en el hotel Tres Reyes de Pamplona, un lugar diferente, y que por los comentarios recibidos, muy satisfactoria la experiencia, con ganas de repetir en otra oportunidad con otra miradas de lo que ocurra a mi alrededor.

Y este ha sido un poco a groso modo, mi recorrido por la fotografía. Deciros para terminar, que me he visto recompensado solamente  con que la gente conozca mi trabajo, y observando  como alguno de ellos disfrutan de la razón de ser que tienen las fotografías, mirarlas.