Madrid

02 de noviembre, 2015 - Viajes - Comentar -

Por supuesto no es la primera vez que recorro estas calles. Comienzo desde la Puerta de Alcalá buscando la Gran Vía, Plaza de España, Plaza de Oriente con el Palacio Real, para llegar al viejo Madrid, el Madrid de los Austrias que llaman. Al principio cuestas y pendientes que apenas se dejan notar, hacen que la marcha sea rápida. La sensación de volver a vivir y explicar mis recuerdos me invade y a pesar del torbellino humano, yo respiro tranquilidad. En la trasera del teatro Real, en la plaza de Isabel II, llega la hora de descansar en una de las tabernas viejas del lugar. Es un placer ver a la gente que como yo, disfrutan al resguardo del viento, que se ha levantado y que trata de deslucir la visita.

Después de la pausa de media mañana, nos encontramos en el centro de todo el bullicio de los espectáculos callejeros. Mimos desafiando las leyes del movimiento, deteniendo el trascurrir del tiempo, ofreciéndonos unas poses no muy naturales pero si muy bien logradas.

 En la calle Bailen, un desfile de tunos hacen las delicias de los viandantes. Observándolos detenidamente, nada tienen que ver con los antiguos tunos de décadas o siglos pasados, más bien parecen recolectores de monedas para mitigar sus necesidades más básicas. 

Poco a poco llegamos a la emblemática Plaza Mayor. No ha cambiado mucho, ni aun con las obras que soporta casi sin descanso. Imponente, cuadrada perfecta, llena de terrazas con sus sombrillas, parasoles y tiendas de recuerdos, que cada vez son más difíciles vender. Yo, los míos no los pongo en venta, aunque por supuesto entiendo que no se trata del mismo tipo de recuerdos.

Da rabia abandonar la plaza, pero hay que continuar. Recorremos muy despacio otra parte de este Madrid castizo. Al llegar junto al mercado de San Miguel, tomamos la Cava Baja, hacia la calle Toledo, barrio de La Latina con su teatro, el mercado de la Cebada, y otras muchos edificios más. Nunca se puede dar por finalizado un paseo por Madrid, más bien poner una señal para continuarlo en otra ocasión. Es, lo que hoy hemos decidido hacer..... 

La cosmopolita ciudad de Madrid es perfecta para una escapada de fin de semana, con sus elegantes tiendas, sus museos y su animada vida nocturna.

Alrededor de la Plaza Mayor se concentran varias tiendas tradicionales de artículos de cuero, y los famosos suelen frecuentar las tiendas de firma de la calle Ortega y Gasset. El Museo del Prado, el Thyssen Bornemisza y el Reina Sofía son cita obligada para los aficionados al arte.

La Gran Vía se anima por las noches mientras que las zonas de Sol y Huertas, en el centro histórico, son perfectas para tomar tranquilamente una copa en uno de los bares de moda o un chocolate con churros en una cafetería.

Madrid (B/N-2013)

Madrid en Primavera (2009)

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