Para mi salir con la cámara es una puerta a la libertad. Salgo con ella a los lugares que me gustan sin necesidad de que nadie me acompañe, o en compñia de los amigos. Es una manera de sentir independencia. Por otra parte percibo que es una forma distinta de mirar lo que hay a nuestro alrededor. Uno se conecta con lo más íntimo del afuera desde lo profundo del ser.

La intención es realizar fotografías naturales y a poder ser divertidas. Que el personaje o personajes objeto de la fotografía se divierta tanto como nosotros. Pues al fin y al cabo que es la vida sin divertirse.

Tratar de cuidar mucho la escena, la iluminación, el “atrezzo”, la composición…

La fotografía tiene esa magia, la posibilidad de capturar en parte, el alma de las personas, de inmortalizar un momento que nunca más va a volver, de generar una imagen que habla por sí misma, que transmite emoción, que genera recuerdos, que provoca, evoca, conmueve y desborda.